domingo, 1 de noviembre de 2015

Suprimir un gasto



"No sé. No recuerdo bien qué quería el carcelero" Dice una vieja canción de Don Horacio Guarany.
Yo tampoco recuerdo bien, pero sucedió en los 90. Andaba por los primeros años de la secundaria en el Instituto José María Paz de Idiazábal, en la provincia de Córdoba. Mi hermana, creo, que por lo últimos.
No sé muy bien qué pasó, o tal vez sí. Pero, de repente vinieron con la noticia de que iban a cerrar el  secundario para reducir gastos y dejar un colegio de enseñanza media cada dos pueblos. Eso,  significaría, que en la práctica,  tendríamos que ir (como pudiéramos) al pueblo vecino a terminar nuestros estudios y que nuestros profesores se quedarían sin trabajo
"Técnicamente, el colegio está caído" anunció con tristeza el rector de aquel entonces. 
Recuerdo un tumulto  pidiéndole al intendente, que era del riñón de Mestre (el padre del actual intendente de Córdoba y socio de Macri) que intervenga, que presione al gobernador.
Recuerdo que el cardenal Primatesta andaba cruzado con Mestre porque ,en el ajuste, iban a caer los subsidios a los colegios católicos



Me acuerdo, vagamente, que la presión clerical nos salvó. Que terminamos la secundaria en el pueblo con la idea clara de que éramos, alumnos y docentes, un lastre. Un gasto que el estado  no quería afrontar. Que, después, había que arreglárselas como se pueda para cursar estudios superiores.
 Yo ya no estaba en la provincia, pero el gobernador Mestre  (el padre del actual intendente de Córdoba y socio de Macri) seguía  pensando  en bajar el costo educativo. 


Lejos de mi pago natal, me  hice, gracias a la universidad pública, docente para desarrollar  una carrera con un presente de  paritarias, asignación del gobierno nacional, licencias regidas por ley, vacaciones pagas, becas para estudiantes, escuelas rurales abiertas y  educación superior al alcance de los y las jóvenes.
Pero como dice el tango Volver:

Tengo miedo del encuentro 
con el pasado que vuelve 
a enfrentarse con mi vida...

Por eso, no quiero  que Macri (socio del hijo de Ramón Mestre) vuelva al pasado, para  considerarme a mí, a los trabajadores de la educación, a los estudiantes hijos de laburantes,simplemente como  un gasto que hay que suprimir.


jueves, 11 de junio de 2015

Es muy interesante esta idea de tener un blog. Nos da la inútil sensación de que cualquier perejil -como el que suscribe- puede escribir y expresarse con total libertad. Sensación que tiene relativos atisbos de verdad. Dado, que generalmente no se censuran estas publicaciones, pero aunque no estén censuradas, la mayoría de ellas están ignoradas. Sin la publicidad necesaria nadie lee un blog personal, si el titular de ese blog no tiene suficiente fama, prestigio o notoriedad, tampoco nadie lo leerá. Y cuando digo nadie. Es nadie.
A tal fin, hagamos (o me haré yo mismo), la siguiente prueba. Los que lo lean esta publicación, envíen un twitter diciendo que lo leyeron a @marcosfalchini.
Saludos

viernes, 4 de octubre de 2013

Una Agencia Metropolitana de Transporte

El transporte en el  área metropolitana de Resistencia y ciudades vecinas viene complicado y no es de ahora. Es desde hace mucho. Los usuarios del transporte público,  como así también  de taxis y remises solemos sentirnos desprotegidos y desconcertados. Una prueba clara de esto se plasmó en la presentación del defensor del pueblo y en el fallo del juez Flores que retrotrajo el boleto a $ 2,50. Fallo acatado por la Subsecretaría de Trasporte de la Provincia, pero desobedecido -al principio- con muchos alardes y festejos por la Municipalidad y el Concejo deliberante de Resistencia. Desobediencia que duró poco días, porque una nueva ordenanza municipal,bajó -otra vez- el pasaje urbano a $2,50. Estas ideas y venidas, esta falta de coordinación convierten al transporte público, en el área metropolitana, en poco menos que un disparate, con  los usuarios como rehenes.
Y si de disparates se trata,podríamos mencionar  las tarifas de los remises que circulan entre Resistencia, Fontana, Barranqueras y Vilelas, o las cuestiones relacionadas con la antigüedad de los vehículos y la identificación de los conductores. Pero ese, es otro tema.
HACIA UNA AGENCIA METROPOLITANA DE TRANSPORTE
La fragmentación, que se observa  en los organismos intervinientes en las tomas de decisiones termina perjudicando a los usuarios del transporte de pasajeros de Resistencia, Fontana, Barranqueras y Vilelas que  nos movemos en colectivos, taxis y remises  por y desde Resistencia, Fontana, Barranqueras y Vilelas, porque -para los ciudadanos de a pie- estas ciudades conforman un único y gran conglomerado urbano. 
Por eso -porque aunque sean cuatros municipios distintos- resulta necesario que todas las partes tengan un espacio para  consensuar/aunar/discutir/disentir/acordar y planificar; ejecutar y controlar -de manera conjunta- toda la política pública en materia de transporte de pasajero del área metropolitana.
Eso podría lograrse a través de una Agencia Metropolitana de Transporte que esté integrada por la Autoridad provincial de Transporte , los secretarios municipales del sector, los empresarios, los gremios, los usuarios y el Ministerio de Interior y Transporte que es -ni más ni menos- el  subsidiante de las distintas empresas de colectivos.
También debería conformarse otra mesa similar (en este caso sin el Ministerio del Interior y Transporte) para organizar el transporte en taxis y remises.
Seguramente, para que esta Agencia se ponga en marcha, deberán modificarse normas y leyes, por ej.: se deberá compatibilizar esta idea con el derecho a las autonomías municipales. Pero ese no es el punto. El punto central es el bienestar y los derechos de los usuarios: fin último de la política pública en materia de transporte de pasajeros.
Los ciudadanos usuarios necesitamos  que todas las partes que componen el transporte del área metropolitana se sienten a planificar y diseñar,verificar y controlar   el precio del boleto, los pasajes diferenciales, la posibilidad de la  gratuidad de los viajes para estudiantes (como tiene Corrientes Capital); pero también la frecuencia de los servicios diurnos y nocturnos; el recorrido de las distintas líneas, la posibles  combinaciones entre los distintos servicios, etc. 
No se trata de chicanear, ni de cortar el hilo siempre por lo más delgado. Se trata de proponer ideas para transparentar y mejorar los servicios de manera planificada y con participación efectiva de los usuarios. Para eso puede servir la Agencia Metropolitana de Transporte. Porque, si nos organizamos...viajamos todos. Y viajamos bien.

lunes, 30 de septiembre de 2013

Nunca supe qué significaba "Juez Subrogante"

De chico y vaya a saber dónde, escuché  la expresión “juez subrogante”. No entendía qué significaba. Pero sonaba lindo;  como una comida exótica jamás probada. “Lástima que los jueces subrogantes no se coman”, pensé alguna vez durante mi niñez. Sin buscar en el diccionario -y a medida que pasaban los años- pude saber el significado de “juez”. Pero siempre me faltó comprender el significado de “subrogante”. Algunas veces me imaginaba que la condición de subrogante hacía referencia a los zapatos bien lustrados; a los trajes impecables de los actores de series norteamericanas que representaban a jueces  y que yo miraba en algún viejo televisor.
En mi infancia sólo conocí a don Urbano Sosa (QEPD) el juez de paz de mi pueblo. Era amigo de mi papá y un buen hombre. Era juez, pero bajo ningún punto de vista se lo podía acusar, o darle el mérito o elevarlo al rango de subrogante. Don Urbano era, como ya dije, un hombre bueno y sencillo.
Juro que pasaron los años. Supongo que la justicia –con quién nunca tuve trato- habrá erigido muchos jueces subrogantes, con zapatos lustrados, trajes prolijos, cabellos engominados, sueldos altos y secretarias solícitas. Supongo y me imagino, digo, porque nunca tuve trato con la justicia.
Pero un día,  en la televisión. un periodista dijo como al pasar:“… el juez subrogante, que es un juez suplente….” 
Casi me desmayo al oír esa revelación  porque esa frase  demolió mi castillo mental   armado durante años de feliz  ignorancia.
- ¿¡Suplente!? ¿Un juez subrogante es juez suplente?¿Un sustituto?¿Suplente como una maestra suplente?- Grité sin abrir la boca-   Por qué puta no hablarán con un lenguaje más sencillo- agregué con silenciosa ira.
Por qué no dirán las cosas de manera más simple. Me pregunté muchas veces.
Hace poco -y debido a esa manía que tengo de leer cualquier cosa escrita en la vía pública- encontré un papelito que decía:
“Tal vez,  si al juez reemplazante  lo llaman subrogante,
debe ser porque el discurso judicial es arrogante”

Como rima es muy  mala. Como explicación, es apenas un  comienzo.


sábado, 28 de septiembre de 2013

Opino porque NO soy especialista

Seré breve, porque la brevedad es un valor. Quiero usar estas líneas como una suerte de justificación de  los múltiples  puntos de partida y horizontes que utilizaré en los artículos que publique en este blog.
No sé si habrá un común denominador que se pueda rastrear a través de lo que iré publicando. Sencillamente lo desconozco porque no adivino el futuro. Sólo puedo decir –en una suerte de defensa innecesaria – que opino sobre cosas y temas de las cuales no soy especialista. Esa será la base de mi propia pseudo epistemología de  ignorancia ciudadana. Es decir: opino basado en mi  desconocimiento de los fundamentos científicos  que sustentan las disciplinas que se especializan y que tienen por objeto de estudio aquellas cosas/hechos/ situaciones de las cuales opino, pero sustentándome en mi propia experiencia ciudadana.
Espere un poquito y no se enoje. Le juro –su señoría lectora- que podría pasar sin problemas el test de alcoholemia  y por eso explicarle con un ejemplito breve y sencillo lo que estoy queriendo decir: No soy especialista en transporte, sin embargo opino sobre el desaguisado de los colectivos en Resistencia, basándome en mi condición de usuario  y no, en los fundamentos de los  especialistas  (Ver PEGAME Y LLAMAME USUARIO DE COLECTIVO).
No sé si se entendió. No sé si corresponde hacerse entender. Pero –por ahora-  sólo les pido que me dejen opinar vanagloriándome  de mi ignorancia  y de me condición de ciudadano que -en el complicado ajedrez de los discursos- quiere ser el peón que se come la dama y pone en jaque al rey.


viernes, 27 de septiembre de 2013

Pegame y llamame usuario de colectivo

Yo sé que usted no me va a creer. Me va a tratar de mentiroso; de tener animosidad contra la intendenta de Resistencia y contra el Concejo Municipal de la ciudad en la que habito desde sus periferias.
Igual, permítame contarle, que en esta ciudad circulan colectivos. Que esos colectivos dependen, en parte de la municipalidad y en parte de la provincia. Que -como es sabido- los colectivos cobran dinero por transportar a la gente. Que ese dinero sale de los usuarios y también de importante subsidios provenientes del Estado. Resulta ser que un defensor del pueblo hizo una presentación judicial contra un aumento de más del 40% en el precio del boleto que lo elevaba a $ 3,25. Aumento aprobado, tanto por la Subsecretaría  de Trasporte de la Provincia, como así también por el Concejo Deliberante  de Resistencia. Esa presentación, (contra el aumento del boleto) derivó en que un juez fallara a favor de los usuarios y obligara a retrotraer el precio a $2,50.
Las empresas acataron el fallo, pero -casualmente- la UTA hizo un paro sorpresivo  y las empresas reclamaron, junto con el sindicato (juro que es verdad) que el boleto vuelva a costar $3,25. Las autoridades provinciales no cedieron -todavía- a las presiones, pero la bella intendenta de la capital chaqueña y los concejales aprobaron que el pasaje cueste -otra vez- lo que piden los empresarios.
Ante esta situación,los que viajamos en colectivo queremos quejarnos de tanto manoseo, de tanto desprecio a la justicia y de tanto negocio empresarial. Para tal fin -y con mucha predisposición- la jefa comunal de la ciudad de las esculturas habilitó una línea telefónica: es el 0800-pegameyllamemeusuario. 

jueves, 26 de septiembre de 2013